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12 diciembre 2015

Empachados

Queridos amigos y amigas frikis: no hay una burbuja rolera. No es que la afición esté dándole la espalda a los mecenazgos. No es que nos llevemos cada vez peor en las redes sociales y discutamos mucho...

Es que llevamos unos años de fiestas navideñas (roleras) y estamos empachados.

Visualizadlo: ha pasado el año, nos adentramos en Diciembre, y de repente nuestra vida se llena de una cenita con los de la empresa, una con los amigos, la Nochebuena en casa de la abuela, la Navidad con los padres, la Nochevieja por ahí... y vengan langostinos, y venga corderito, y vengan quince platos, y venga comercio y bebercio. Eso sin contar con la gente: amigos, compañeros y, sobre todo, la familia: abuelos contando batallitas, críos espídicos armando bulla y cuñaos borrachos arreglando España a voces. Finalmente, como colofón, comprar y recibir regalos, que llega un punto en el que ya no sabes ni qué comprar, ni qué regalar, ni dónde coño meter todo lo que ha entrado en casa.

Y claro, bueno está lo bueno, pero llega un punto en el que estás deseando que vuelva la cosa a la normalidad, y tirarte unos días en casa tranquilito, comiendo ensaladitas y viendo la tele con tu pareja.

...

Pues eso, señoras y señores, es lo que nos pasa hasta cierto punto en el mundillo rolero. Que hemos estado de fiesta después de muchos años de ir tirando, y en los últimos cinco o seis años han aparecido editoriales grandes y pequeñas, juegos traducidos y originales, ediciones de batalla y de megalujo, jornadas roleras por toda España y redes sociales para todos los gustos y colores.

Y estamos saturados.

Que sí, que está todo bien: ¡quién nos iba a decir hace unos años que tendríamos novedades roleras, jornadas y material para partidas como el que tenemos ahora! Y no sólo en cantidad, sino también en calidad.

Pero es que se puede llegar a tener demasiado incluso de una cosa buena.

Así que al final, después de años de mantener la afición a un nivel bajo, tirando a medio, el aluvión friki nos mola, nos encanta, pero también nos aturde, nos abruma y nos supera. Y al final, quien más quien menos, pide un poquito de tregua, aunque sólo sea para sentarse en un rincón tranquilo y digerir todo lo que ha engullido en este fiestón que nos hemos pegado.

Así pues, no se preocupen. La fiesta sigue a su alrededor. Disfruten de ella mientras el cuerpo aguante, pero cuando lo vean necesario, váyanse a dormir un rato a casita, con su camita, su tele y su viejo grupo de juego de toda la vida. Paren. Dense un tiempo antes de volver al centro del escenario y léanse un par de libros o siete de esos que han comprado en un KS y aún ni han ojeado. Cuando hayan cogido fuerzas, si les apetece, vuelvan otra vez al lío.

Eso sí, tampoco se anden con el bolo colgando. Porque la fiesta se terminará, ya que nada dura para siempre. Y si han conseguido disfrutar de ella sin perder del todo la cabeza, les quedarán unos recuerdos cojonudos.

Carpe diem,
Carlos

(Editado el 13/12/2015) P.D.: Un modo de no estar empachado despúes de una comilona es salir a hacer un poco de deporte. En el caso del rol eso significa... jugar partidas con los colegas ;).

8 comentarios:

  1. Todo en esta vida tiene sus ciclos. Sube y baja. Es inevitable

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    1. Cierto. Lo que pasa es que, desde dentro, es muy difícil ver la visión de conjunto. Sobre todo si el ciclo es algo que dura años; a los humanos nos cuesta pensar a tan largo plazo.

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  2. Amén hermano. O como diría el poeta; a rolear, a rolear, que el mundo se va a acabar

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  3. Es así señores mios. Empachados a mas no poder. Pero no solo de rol, tambien de tablero, de videojuegos, de pelis rebutadas... Todo esta un poco saturado la verdad.

    Quizás, como siempre, la virtud esta en el termino medio. Uno debe de saber seleccionar lo que va a comprar y filtrar los complementos que necesita. Que no vas a usar ese suplemento? Déjalo en la tienda. Te lo agradece tu estantería y tu economía.

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    1. Cierto, si al rol le añades videojuegos, juegos de tablero, series, pelis... joder, es que no da tiempo, así que al final hay que seleccionar. Y esto puede ser abrumador, sin duda.

      Claro, este pensamiento es malo para las editoriales y los creadores de rol, porque lo que a ellos les interesa es que se compre todo lo que sale. Pero es que, sinceramente, yo siento que estamos saturados, como afición.

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  4. No puedo estar más de acuerdo contigo Carlos. Suscribo lo que dices porque lo he vivido en mis carnes de consumidor rolero compulsivo, muy comprador, regular lector, y poco jugador

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    1. Yo quiero creer que no soy poco jugador... pero luego hago cuentas de lo que juego al mes... y tengo que rendirme a la evidencia de que no hago todo el "ejercicio rolero" que debería ;).

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