13 febrero 2017

No existe la dualidad "old school vs indie"

Cuando hace unos días hablaba de Radicales y Revolucionarios como un modo de clasificar a los aficionados a juegos de la "vieja escuela" y a los aficionados a juegos "indie", ya comenté que me parecía absurdo que hubiera una guerra entre ambos movimientos, porque al fin y al cabo, cada uno de ellos buscaba lo mismo: ampliar el conocimiento sobre los juegos de rol más allá de lo "normal", ya fuera buscando en su pasado o proyectándose hacia el futuro.

Sin embargo, hay un aspecto que puede que no quedara claro el otro día, y es que Radicales (OSR) y Revolucionarios (indie) no son los únicos que tratan de cambiar los juegos de rol. La guerra entre ambos movimientos es absurda también porque no hay sólo dos bandos, sino que existen más movimientos similares en el mundo de los juegos de rol, aunque puede que no tan conocidos. En cualquier caso, no "se es de la OSR o se es indie"; ni siquiera existe un aspecto triple en la afición: OSR, indie o normal. La afición a los juegos de rol es mucho más amplia, y tiene muchos más matices.

El Hermano Olvidado lo ha comentado muy bien en este artículo en la página de Espada Negra: Ni old school ni indie, y me permito citar un párrafo:

Nunca me ha parecido muy adecuada la visión binaria de que lo que no tiende a lo old school es indi, y lo que no es indi es old school. Siempre he pensado que existen muchas dimensiones en las que una obra de rol destaca (o no), y esa recta tan simple es solo una de ellas. [...]

Efectivamente, esto para mí está clarísimo: hay muchos tipos distintos de juegos de rol y muchos grupos distintos explorando cada uno por su lado. Reducir la discusión de las tendencias roleras a un enfrentamiento "viejaescuela vs indie" es absurdo, porque es como reducir la política a "izquierda vs derecha"; hay más ejes de clasificación. Yo creo que tanto la gente del OSR como los indies están jugando a cosas que no son lo "habitual"; pero lo complicado está no sólo en definir qué es la OSR o el indie, sino incluso qué es "lo habitual". Pero, ¿por qué no intentarlo? Vamos allá.

Lo habitual

Inicialmente, lo normal era jugar a Dungeons & Dragons. Fue el primer juego de rol y durante toda la historia de nuestra afición, ha sido el principal juego, el más famoso, el más jugado y el más conocido. Cuando se murió Gygax, la noticia salió en los telediarios norteamericanos, y no creo que eso vuelva a pasar con ningún otro diseñador de juegos de rol, por famoso que creamos que sea. Por poner un ejemplo, la muerte de Dave Arneson (dos años después de la de Gygax) pasó desapercibida, y fue el coautor de la primera versión de D&D.

También, si atendemos a cifras de venta o número de partidas online a nivel mundial, resulta que Dungeons & Dragons o su retroclón más famoso, Pathfinder, ocupan sin problemas los primeros puestos de forma sistemática.

Os invito a que echéis un vistazo a todo lo que publicó TSR para la segunda edición de D&D. Es, literalmente, apabullante (módulos históricos, manuales de monstruos, diversas ambientaciones como Planescape, Birthright, Forgotten Realms, Spelljammer, etc.). Tenían hasta libros para colorear.

Repito, para que quede claro: D&D es lo que más se juega en EEUU, y probablemente, también en el resto del mundo. En EEUU, decir "jugar a D&D" es prácticamente decir "jugar a juegos de rol de mesa".

Hay más juegos de rol que forman el "núcleo duro" del rol:

  • Vampiro y el Mundo de Tinieblas: En los 90, parecía que Vampiro se iba a convertir en el nuevo líder de los juegos de rol. A las virtudes del juego se le añadió que TSR estaba de capa caída y que las cartas coleccionables se habían cargado a un montón de editoriales roleras. Sea como fuera, Vampiro y sus juegos relacionados reinaron en los últimos años del pasado siglo y D&D sólo recuperó su trono cuando Wizards of the Coast publicó la tercera edición de D&D. Aún hoy el Mundo de Tinieblas cuenta con empuje y presencia, sobre todo desde la reedición vía Kickstarter de sus versiones clásicas.
  • La Llamada de Cthulhu: El primer juego de la familia d100 fue RuneQuest, que surgió como reacción a D&D, con un mundo original (Glorantha) y un sistema de combate basado en estudios de gente que se dedicaba a la recreación de combates medievales. Hay muchísimos juegos que usan el sistema d100, pero el más famoso, el más longevo y aquel que no está muerto porque puede yacer eternamente es La Llamada de Cthulhu, que por sí solo logró que la editorial Chaosium sobreviviera hasta nuestros días, incluso en los peores momentos de su existencia.
  • Los juegos licenciados: Ya hablemos de juegos de Star Wars, El Señor de los Anillos, Marvel/DC, Warhammer, Conan, o incluso la imposible licencia de Harry Potter, hay juegos que pasan directamente a ser "habituales" porque se traen a sus aficionados con ellos desde su propia subcultura friki. A mí me pasó con El Señor de los Anillos y sus librojuegos, que fueron los que me terminaron de convencer para comprar mi primer juego de rol. Estos juegos suelen tener vidas más o menos cortas, porque debe ser un dolor tener que lidiar con los propietarios de las licencias. Pero mientras viven, suelen venderse mucho.
  • Juegos de culto: A lo largo de las distintas décadas de historia de los juegos de rol aparecen líneas de juego que se hacen un hueco entre lo más vendido. Algunas se hacen muy famosas, pero son hijas de su tiempo (Cyberpunk), mientras que otras van sobreviviendo al paso del tiempo gracias a seguidores que se suelen organizar en forma de culto alrededor de ellas (GURPS, Traveller, Ars Magica, Rolemaster, Hero System, etc.).

Igual se pueden encontrar más grupos, pero creo que D&D + La Llamada de Cthulhu + "juegos con licencia" + "juegos de culto" pueden ser una muestra bastante buena de lo que es "lo habitual", lo más jugado o lo más conocido dentro del mundillo, tanto estadounidense como español o internacional.

La OSR

Para mucha gente es difícil definir lo que es la OSR. Incluso las siglas son objeto de debate, aunque lo habitual es que se acepte que quieren decir "Old School Renaissance". En muchos casos el término se ha utilizado para englobar a cualquier juego que se publicara en los años 70, y por tanto se piensa que RuneQuest, Traveller o Rolemaster forman parte del movimiento OSR. Puede que el hecho de que estos juegos tengan cosas en común (son hijos de su tiempo, al fin y al cabo) haya dado lugar a esta idea.

Pero, para mí, la OSR es simplemente un movimiento de vuelta a las raíces de D&D. Nace a partir de varios factores:

  • La existencia de la Open Game License (la OGL), asociada a la tercera edición de D&D
  • La insatisfacción de muchos roleros de D&D ante los cambios que trajeron la tercera edición del juego y, posteriormente, la cuarta
  • La publicación del juego OSRIC, que demostró que se podían hacer retroclones usando la OGL sin que Wizards of the Coast te demandara
  • La necesidad de tener las reglas del viejo D&D de nuevo en circulación en formato físico, porque el mercado de segunda mano se estaba poniendo imposible.

Del surgimiento de este movimiento ya he hablado en Lo que me enseñó la OSR.

Por supuesto, una cosa es que surgiera así y otra que evolucionara como evolucionó. En un primer momento, lo que se hicieron fueron retroclones que eran copias con mejor redacción, dibujos y maquetación de las distintas versiones viejunas de D&D (Labyrinth Lord, Sword & Wizardry), para después pasar a ser juegos que aún siguen siendo mayormente compatibles con D&D y el resto de retroclones, pero empiezan a alejarse de ellos (Lamentations of the Flame Princess, Adventurer, Conqueror, King, Dungeon Crawl Classics RPG).

Hay juegos que están en la frontera de ser o no un retrclón. Pathfinder es un retroclón del D&D3, pero no estoy seguro que todo el mundo lo considere OSR, porque este movimiento surgió en parte como reacción contra D&D3 ;). Mazes & Minotaurs, un juego que conozco bien, en realidad no es un retroclón (no comparte demasiadas mecánicas con D&D) sino un experimento elegante sobre cómo podría haber sido D&D en un universo alternativo; un "alterclón", vaya :D.

Actualmente hay conceptos como los hexcrawls, los megadungeons, los negadungeons, el movimiento DIY, el estudio de las obras del Apéndice N, etc., que han llevado a la OSR por caminos que en muchos casos no habían sido recorridos por D&D. Creo que, a estas alturas, la OSR no es sólo una exploración de las raíces de D&D, sino una búsqueda de formas de juego alternativas que podrían haber surgido a partir del viejo D&D, pero que no fueron exploradas en su momento.

El movimiento indie

El movimiento indie surge en los foros de The Forge. Un lugar donde Ron Edwards publicó artículos como System Does Matter (las mecánicas son importantes en un juego; no se puede jugar a cualquier cosa con cualquier sistema) o Fantasy Heartbreakers (el primer juego diseñado por muchos aficionados no es más que su viejo juego favorito, normalmente D&D, con el añadido de un par de reglas caseras y vendido como algo novedoso).

Este foro se convierte en un lugar de discusión sobre teoría rolera, que pare conceptos como el GNS (la división de los juegos en Gamist, Narrativist y Simulationist) o el Big Model (que soy incapaz de describir). Y que, también, sirve de banco de pruebas para juegos como Sorcerer, Dogs in the Vineyard My Life With Master, Primetime Adventures o Donjon.

En contra de la idea de que estos son juegos "narrativos" en los que lo que importa es la historia y las reglas no importan para nada, estos primeros juegos "indies" lo que buscan es tener las reglas imprescindibles para el concepto que quieren explorar. Reglas muy enfocadas en resolver una situación concreta. En Sorcerer lo importante es ver cómo el protagonista va perdiendo su humanidad a medida que va pidiendo más y más poder a su demonio; que puede no ser un demonio satánico en absoluto, si lees un poco entre líneas (algo que ya se exploró en Vampiro, con el concepto de Humanidad). En Primetime Adventures cada partida es un capítulo de una serie y una campaña es una temporada, y los personajes con los que jugamos son los actores que están interpretando a sus personajes, ¡con la posibilidad de salir del paso en situaciones complicadas si sus personajes son lo suficientemente populares para el público!

Yo me leí durante muchos años The Forge. Llegué por casualidad y nunca, nunca, llegué a escribir ni siquiera una pregunta. No me veía con nivel suficiente para opinar :D. De ellos me llevé la costumbre de usar mi nombre en los foros, en lugar de un apodo. Era una regla del foro, y me pareció algo muy honesto.

Pero no fue lo único bueno que me llevé: también aprendí conceptos interesantes, como que la división entre características y habilidades no era algo imprescindible, ni las clases y los niveles, ni los dados o las cartas, ni la existencia de un director de juego. En The Forge se buscaba la esencia del rol, y ninguna mecánica se asumía como imprescindible, simplemente porque estuviera en otro juego. El sistema importaba, mucho más que jugar como siempre se había jugado.

The Forge terminó implosionando por muchas razones. Se dejó de hablar de teoría rolera porque las discusiones ya eran tan complicadas que parecía que se estaba hablando de teología. Sólo se dejaron los foros que se usaban para crear juegos y probarlos. En mi opinión, para no perderse en elucubraciones, volver a poner los pies en la tierra y usar el foro para crear cosas concretas. Hubo también una diáspora y muchas de las personas que participaban en estos foros terminaron en otros lugares, como Story Games o montando sus propias microeditoriales (como Burning Wheel HQ)

¿Cómo se sabe que un juego es indie? Pues, curiosamente, tiene mucho que ver con que dicho juego se mueva en los canales indies (Indie Press Revolution, por ejemplo), sus autores tengan relación con otros autores indies y, básicamente, se definan como tales.

En otros ámbitos de la cultura, como la música o el cine, la escena indie se organiza al margen de los grandes grupos que mueven la pasta y deciden lo que se vende y lo que no. Son gente independiente, que con cuatro duros hacen cosas chulas que los grandes estudios no quieren. Genial. Lo que pasa es que en el rol hay tan poco dinero y tan pocos "grandes grupos" que prácticamente cualquiera que se monta un kickstarter e imprime 300 ejemplares de su libro podría definirse como indie.

Por lo tanto, mientras que para el movimiento OSR tengo una idea clara de qué juegos pertenecen a dicho movimiento y qué juegos no (y ya he comentado que hay quien expande el concepto aún más allá), para el movimiento indie la clasificación es mucho más difusa: para mí, los juegos indie son todos aquellos que se definen como tales y que proceden de la comunidad establecida originalmente en torno a The Forge y a sus herederos.

El caso de Fate y Apocalypse World es singular:

  • Fate comenzó humildemente como una variante de FUDGE y, gracias sobre todo a su popularización del concepto de Aspectos (descriptores de un personaje con ventajas y desventajas mecánicas), y a juegos como Spirit of the Century y The Dresden Files, consiguieron petarlo a base de bien en su kickstarter para la tercera edición del juego. Desde entonces, los juegos basados en Fate han inundado el mercado. ¿Es Fate indie? Sus creadores no formaban parte del núcleo duro de The Forge (que yo recuerde), pero si trabajaban con licencias Creative Commons y la mayoría de la gente los engloba dentro de la definición. Igual, con el tamaño de su editorial, Evil Hat, creciendo como la espuma, ya es un poco raro llamarlo juego indie, pero entonces, ¿deja de ser indie un juego que tiene éxito? ¿o pasa a formar parte de la nueva ¿"normalidad"?
  • Apocalypse World es mucho más fácilmente identificable como juego indie porque su autor, Vincent Baker, sí que era un habitual de The Forge y creador de uno de los iconos del movimiento: Dogs in the Vineyard. Ahora los juegos basados en Apocalypse World (los llamados "Powered by the Apocalypse" o "PbtA") surgen como churros. Es el nuevo Fate :D.

¿O indie o viejaescuela?

Planteada la cuestión en estos términos, con la OSR siendo retroclones de D&D y los indies, herederos de The Forge... se podría decir sin miedo a equivocarnos demasiado que probablemente toda esta gente no representa más que a un 10% cada uno de la afición rolera total. El otro 80% está jugando a juegos "habituales" como D&D o La Llamada de Cthulu... o están jugando a otras cosas.

¿Es Savage Worlds OSR? Ni de coña; no tiene nada que ver con D&D. ¿Es indie? No lo creo; no tiene nada que ver con The Forge, Story Games o el mundillo indie. Es simplemente un desarrollo creado por un autor por su cuenta, sostenido en el tiempo a base de aventuras, suplementos y una visión muy enfocada de lo que quiere: ¡Fast! ¡Furious! ¡Fun! No es indie ni es OSR. Al principio, ni siquiera formaba parte de lo "normal", sino que fue aumentando de popularidad poco a poco. Su diseño es bastante tradicional, con dados, ventajas y desventajas, etc. Tiene sus cosas buenas, como el hecho de que se puedan jugar combates con muchísimos luchadores por bando en un período de tiempo razonable, etc. En mi opinión, comenzó de forma independiente y se fue convirtiendo poco a poco en un juego de culto.

Ese mismo análisis lo podríamos hacer de RIFTS, Hollow Earth Expedition, Dragon Age, Eclipse Phase, Fading Suns, Shadowrun, etc. Y, en la escena nacional, de Espada Negra o RyF

Así pues, ¿o se es indie o se es OSR? No lo creo. Se puede hacer avanzar el rol por otras vías, con otros juegos que se generan a partir de lo anterior, picando de aquí y de allá.

Lo que distingue posiblemente a los movimientos OSR e indie son dos cosas:

  • Que estos juegos tienen comunidades muy activas detrás de ellos, dedicadas a muchos juegos: los aficionados a Savage Worlds, GURPS, Ars Magica o Espada Negra suelen ser gente que juega a su juego, lo expande, publica material, etc. Pero lo hacen, en cierto modo, aislados en su pequeño mundillo, con sus foros, sus grupos y su editorial de referencia. Los aficionados al OSR y el indie tienen las mismas comunidades, pero tienen muchos más juegos de los que hablar: los retroclones son todos muy parecidos entre sí y compatibles, y los juegos indies suelen ser más cortos y más fáciles de preparar, con lo que se pueden probar muchos en poco tiempo; hay más posibilidad de que distintos grupos se influencien los unos a los otros, y eso termina generando un grupo más dinámico. También, de este modo, puede haber muchos más aficionados que pueden presentar un frente común a la hora de hacerse notar. El número es importante.
  • Que existe una guerra entre varios gurús estadounidenses de ambos bandos: no sé si la guerra comenzó con Edwards o Wieck diciendo que ciertos estilos de juego derivan de algún tipo de daño cerebral o que D&D no es rol, o si la iniciaron Smith y Urbanski para defenderse del acoso en las redes o porque consideran que los juegos indies son los que no son rol. El caso es que la guerra entre estos grupos existe, algunas veces más virulenta y otras veces menos. Y las ondas de su lucha nos alcanzan a todos, porque muchos aficionados de España seguimos sus blogs y sus foros. Una cuestión de tamaño, también.

Yo actualmente soy feliz explorando mis jueguecillos OSR, leyéndome módulos viejunos, reinterpretándolos y jugándolos. Pero no creo que las versiones viejunas de D&D sean el Alfa y el Omega del rol ni que los retroclones vayan a conquistar el mundo rolero; simplemente me gustan, por muchas razones (y no precisamente sentimentales o nostálgicas; yo me crie con RuneQuest). No soy inmovilista, me parece genial que el mundo de los juegos de rol avance y se diversifique. Simplemente yo, en este momento de mi vida rolera, le encuentro mucho más atractivo al rol "viejaescuela" :D

Al final uno se decide por algo, pero tampoco es necesario que le juremos amor eterno. Después de todo, yo he pasado de RuneQuest a Ars Magica, Pendragón y Fate. Actualmente estoy enamorado de la OSR (sobre todo de ACKs) pero cualquiera sabe lo que me interesará en el futuro ;).

Mi conclusión sobre este asunto es que hay muchos pequeños submundos en esta afición, cada uno con sus textos sagrados, sus comunidades, sus héroes y sus villanos. Algunos son más grandes que otros, y casi todos son muy interesantes. En todas las comunidades es recomendable entrar con cautela, aprender sus costumbres y, posteriormente, ir participando más, a medida que te sientes más cómodo en ella. ¿Tiene sentido que haya una guerra entre OSR e indies? No lo creo. Sobre todo porque, mientras los miembros de estos grupos desperdician su energía en pegarse entre sí, no la aprovechan para explorar lo que debería interesarles de verdad, que son sus juegos. Y es aún más triste cuando te das cuenta de que, en el imposible caso de que uno de los bandos ganara la guerra, la victoria no sería más que sobre un porcentaje muy pequeño de la gran afición de los juegos de rol.

Saludetes,
Carlos

06 febrero 2017

Campaña ACKs (II) - Los cojitrancos de Muro

Ayer continuamos con la campaña Old School que estamos jugando usando el sistema ACKs (Adventurer Conqueror King System). A los cuatro aventureros que jugaron la partida original se les unieron dos más: mi hija mayor (interpretando a la guerrera Tres) y mi hermano (jugando a través de Skype e interpretando al explorador Rastrojo).

Efectivamente: tuvimos a un jugador a distancia. He de decir que con el ordenador conectado vía cable al router, la conexión fue muy buena con Skype (Hangouts nos dió problemas inicialmente) y con la cámara apuntando a la mesa de juego, el Maestro Terrax hasta podía ver dónde estaba su personaje en los combates :D. Otro de los jugadores ha expresado ya su interés en probar a jugar así si algún día no puede venir por lo que sea (y lo que sea suele ser quedarse a cuidar a la parentela), así que ya me veo en un par de meses jugando yo solo en casa con todos los jugadores por Skype xD. Me río, pero no lo descarto. En fin, al menos la experiencia fue muy buena, la verdad :).

Los nuevos personajes

Esta partida hemos incorporado a los siguientes aventureros al grupo:

  • Rastrojo, el explorador: Un hombre huraño y desgreñado que sobrevive cazando en los bosques, y que de cuando en cuando visita Muro, la Fortaleza de Macsen o alguna de las otras comunidades de esta región, para vender pieles y comprar vino. Por lo tanto, no es un completo desconocido para el grupo de aventureros. Está preocupado porque cada vez los bosques se están volviendo más peligrosos, y quiere hacer algo para contener la amenaza de los bandidos
  • Tres, la guerrera de la máscara: El grupo consideraba que les faltaba un poco de músculo, así que decidieron contratar a algún mercenario. En la posada de la Fortaleza encontraron a Tres, una guerrera extranjera que apenas sabía comunicarse en su idioma, y que se ganaba la vida manteniendo la seguridad en la taberna. Es una mujer silenciosa, pero bastante buena en su oficio, y aceptó unirse al grupo. Lo curioso del caso es que iba a ser una PNJ, pero como mi hija estaba por el salón, acababa de desayunar, y no tenía nada mejor que hacer, aceptó unirse a la partida :D.

Viajando al fuerte abandonado

Antes de empezar, les comenté a los jugadores que había un pequeño cambio con respecto a la descripción de la Fortaleza que les había dado en la anterior aventura: originalmente el lugar era un castillo con un grupo de soldados profesionales que entrenaban en el patio de armas, pero después de que el castellano original muriera en batalla junto a la mayoría de la guarnición, lo que quedó en la fortaleza fueron las mujeres, los niños y los tullidos. Y ahora, 20 años después, en el patio de armas lo que hay son huertos, y la fortaleza es poco más que un pueblo amurallado. No hay guardias profesionales, sino una milicia formada por los granjeros, curtidores, panaderos y demás habitantes del lugar. No es que no puedan resistir un asedio (¡los muros siguen siendo gruesos!), pero el mantenimiento del castillo no es el adecuado y los soldados no son profesionales.

En cualquier caso, sigue siendo una buena base de operaciones y los personajes tienen una misión: el castellano les ha ofrecido 100 monedas de oro a cambio de conseguir información sobre la guarida de los bandidos. Los que capturaron en la anterior aventura dijeron que estaban usando el viejo fuerte abandonado como guarida, así que ese el objetivo actual de los aventureros.

Antes de marcharse, el grupo compró un carro y una mula adicional, para poder transportar su equipo y, esperaban, traer de vuelta el botín que encontraran.

El viaje hasta el fuerte transcurrió sin incidencias. A mediodía habían llegado hasta las inmediaciones del lugar, que Rastrojo conocía bastante bien. No encontraron huellas de los bandidos, así que se pusieron a explorar lo único que se mantenía en pie del fuerte: una vieja torre.

El grupo se dividió en dos. Yursit y Rastrojo escalaron la torre y el resto forzaron la puerta de entrada. Parecía abandonada, y al final el grupo se reunió en el piso inferior, donde Agorwen había encontrado, ¡una puerta secreta! (Los elfos son buenos encontrando este tipo de cosas).

En los túneles subterráneos

Aunque el grupo no había encontrado ni rastro de los bandidos, creyeron que era importante explorar el lugar, así que bajaron por una vieja escalera que se adentraba en las profundidades. Esto es lo que se encontraron en aproximadamente la hora y media que pasaron explorando los túneles:

  • Un monstruo gelatinoso: El túnel llevaba a una sala y de la sala salía un pasillo. Los aventureros fueron avanzando cuidadosamente, con los guerreros delante y los magos detrás. Al poco tiempo se encontraron con una especie de muro de agua o gelatina que ocupaba todo el pasillo, ¡y que les atacó! Era un cubo gelatinoso que rápidamente dejó fuera de combate a Borredan que cayó al suelo quemado y paralizado. El resto del grupo se puso a dispararle flechas y darle espadazos, y finalmente Agorwen remató al monstruo con un Misil Mágico.

    Borredan se había quedado paralizado a causa del veneno que exhudaba el cubo gelatinoso por lo que los aventureros se quedaron esperando en la oscuridad a que se recuperara. Lo cierto es que se tiró casi una hora tirado, atendido por El Brujo y recuperando poco a poco el movimiento.
  • Un grupo de orcos porcinos: Justo cuando iban a ponerse de nuevo en camino, Yursit escuchó un ruido como de pasos, y el grupo tapó su linterna. Una luz se acercaba por un recodo del túnel, y se oían gruñidos y maldiciones que Agorwen identificó: ¡orcos!

    El grupo se preparó para atacar cuando los orcos cruzaran el pasillo. Resultaron ser cuatro orcos, que quedaron bastante sorprendidos cuando los aventureros se lanzaron contra ellos. Aunque los orcos presentaron algo de resistencia, al final cayeron todos. Borredan se destacó en la lucha matando a dos orcos de un golpe (¡las reglas de Cleaving de ACKs molan!)
  • Media docena de esqueletos fungoides: Aunque Borredan estaba herido y Agorwen había utilizado su único hechizo (pobres magos de nivel uno...), el grupo decidió seguir avanzando. Poco después encontraron una sala llena de hongos de todos los tamaños, algunos incluso de tamaño humano. El Brujo determinó que algunos hongos eran venenosos, y Yursit se guardó un par en el bolsillo. Pero mientras examinaban la sala, se encontraron con unos extraños hongos que ¡se pusieron a chillar!

    Y, antes de que pudieran hacer nada, del suelo de la sala se levantaron media docena de esqueletos cubiertos de hongos por todas partes. Los esqueletos, que parecían haber sido originalmente orcos, les atacaron, y la lucha que se originó fue bastante dura. Tanto, que cuando por fin los orqueletos fueron destruidos, Borredan, Agorwen y El Brujo estaban caídos en el suelo, agonizando, y Tres estaba herida. Había llegado el momento de retirarse.

Los aventureros (representados por muñecos de Lego Heroica) luchando contra un cubo gelatinoso (representado por una pila de dados)

Por suerte para todos, no se encontraron con más monstruos en el camino de regreso. El carro que habían comprado con la idea de que volvería cargado de tesoros... volvió en realidad cargado de camaradas medio muertos.

De regreso en la Fortaleza de Macsen, Yursit y Rastrojo fueron a hablar con el castellano, que se mostró muy interesado al saber que en la fortaleza abandonada había orcos... pero que no les pagó nada, al no haber encontrado rastros de bandidos.

Los tres compañeros heridos sobrevivieron pero, en un giro extraño, todos sufrieron heridas muy difíciles de curar, que hicieron que quedaran cojos de una pierna.

En la Fortaleza se corrió el rumor de que en el viejo fuerte había cosas aún peores que los bandidos, y los comerciantes propagaron las noticias por la región. Los aventureros de Muro que habían sobrevivido ilesos se preguntaban si hacer un segundo intento de investigar la fortaleza, pero Borredan se estaba planteando quedarse a vivir en la Fortaleza, o volver al pueblo, y Tres no estaba segura de si volver a viajar con el grupo o no.

¿Quién sabe qué aventureros participarán en la siguiente expedición?

Conclusiones

En esta segunda aventura, hemos vuelto con la mitad del grupo. Estrictamente hablando, Borredan, Agorwen y El Brujo deberían estar muertos, puesto que perdieron todos sus puntos de golpe, pero en ACKs existe una tabla de heridas mortales en la que se tira al llegar estos casos, y que suele terminar con un aventurero vivo, pero con amputaciones. Por un azar del destino, los tres jugadores obtuvieron la misma tirada, y sus tres personajes se quedaron cojos, con una velocidad de movimiento reducida y una clase de armadura menor. Varios se están pensando si seguir con su personaje (los magos, sobre todo), o si hacerse uno nuevo (el guerrero).

Hablando de eso, los jugadores me comentaron que se notaron muy poco preparados para este tipo de aventuras: una cosa es saber cómo se supone que se juega a la "vieja escuela" y otra muy distinta, verse en el lugar, sobreviviendo con personajes que no son capaces de acertarle a un esqueleto o que tiene cuatro o cinco puntos de golpe. En varios momentos se dieron cuenta de que no tenían el equipo necesario (una barra para forzar puertas, aceite militar) o ciertas habilidades (¡un usuario de magia divina para expulsar muertos vivientes o curar al grupo!).

En la próxima aventura es probable que algunos jueguen con otros personajes. Creen categóricamente que les falta un clérigo o paladín, y han empezado a estudiarse las habilidades de estas clases o ciertas proficiencies interesantes, como Healing o Contemplation. Lo bonito es que han empezado a estudiarse el sistema en serio :D. He de decir que mi hermano se trajo un personaje bastante optimizado, con unas características paupérrimas (dos a 6 y la mejor, un único valor 16), pero con una buena selección de proficiencies y un uso muy bueno de las habilidades de su clase. El Maestro Terrax suele estudiarse bien las reglas ;).

Las buenas sensaciones que teníamos con respecto a ACKs se nos han confirmado en esta segunda aventura. Hemos aplicado de forma más estricta el sistema de carga y movimiento, y usando miniaturas (¡del Lego Heroica!) y casillas (¡del Dungeon Spain!) hemos descubierto que tener personajes duros y personajes rápidos es muy necesario. Le añaden un punto muy táctico al combate.

Y hay otras reglas aquí y allá muy interesantes, como el hecho de que los magos puedan lanzar un número limitado de conjuros, pero que puedan elegir de entre todos los que conocen; o las reglas de Cleaving (¿"Hendidura"?), que hacen que si te cargas a un enemigo en ese asalto y hay otro al lado, puedas atacarle también (los guerreros pueden hacer tantos ataques de hendidura como su nivel). Son pequeños detalles, pero en palabras de uno de los viejos veteranos de AD&D, terminan siendo mejoras muy interesantes para el sistema.

Así pues, aquí estamos, dispuestos a adentrarnos de nuevo en el fuerte abandonado, tan pronto como el grupo se haya recuperado un poco, ¡en dos semanas, otro artículo!

Saludetes,
Carlos

P.D.: Por cierto, se confirma que las nuevas generaciones vienen pisando fuerte: mi hija no sólo fue una de las que sobrevivió, sino que interpretó en todo momento a su personaje (hablando a "estilo indio"), propuso regresar justo después de matar a los orcos para cobrar la recompensa por ellos y, cuando le dijimos que podía cargar para atacar mejor pero a cambio tener un penalizador a la defensa, se quedó en su sitio atacando normalmente a un enemigo, sin arriesgar. ¡Así se juega, hija mía!